Economía de la arrogancia

Posted on 15th octubre 2014 in CEOs

Se habla mucho de las características del CEO y es habitual que me pregunten qué busco en un CEO cuando invierto. Una de las características de las que he aprendí hace tiempo a huir despavorido es la arrogancia o el orgullo exagerado. Hablo de huir en términos generales de la vida, y aún más si cabe cuando se trata de invertir.

No sé quién lo dijo (supongo que alguien lo habrá dicho antes) pero la arrogancia y la inteligencia nunca caminan de la mano.

Por eso me llamó la atención un artículo del último número de la revista de Berkeley Haas que habla de Ulrike Malmeinder y sus estudios sobre la economía de la arrogancia (economics of arrogance). ‘¡Vaya’ Pensé, ‘hasta se ha estudiado!’. Ulrike recibió recientemente el Fischer Black Price de la American Finance Association. Casi nada. Trabaja en el campo de Behavioral Economics, el estudio de los sesgos emocionales y las características de personalidad que afectan la toma de decisiones económicas. Un campo en que la Universidad de Berkeley ha sido pionera, ahí nació el Behavioral Finance.

Malmeinder y sus colegas han publicado una serie de estudios mapeando las características y trampas del hybris a todos los niveles: los resultados marcadamente inferiores de los rockstar CEOs; los exageradamente entusiastas compradores que en e-Bay pagan más en la subasta de lo que pagarían en una tienda; y los fanáticos del ejercicio cuyo optimismo es explotado por los gimnasios.

En sus estudios ha identificado indicadores fiables del hybris, y ha probado que los CEOs que confían de forma exagerada en sus propias habilidades, tienen más probabilidades de obtener peores resultados que sus competidores, especialmente si el CEO se ha convertido en una celebridad. Hasta los inversores parecen entender esto a nivel intuitivo ya que Malmeinder ha encontrado que los inversores reaccionan bastante más negativamente a anuncios de fusión hechas por compañías con CEOs demasiado contentos de haberse conocido que a operaciones anunciadas por líderes más discretos.

Vaya no iba yo tan despistado…

Haas Berkeley lo describe bien en uno de los cuatro principios, que la escuela de negocios aplica para la selección de estudiantes de MBA para convertirles en lideres innovadores: Confidence Without Attitude (difícil de traducir pero algo así como ‘Confianza sin Presunciones/Altivez’).

Lo suscribo plenamente.

 

comments: Closed tags:

Comments are closed.