El CEO emprendedor: Una sencilla vida emocional, y las habilidades necesarias para sobrevivir en un mundo bipolar.

Posted on 17th septiembre 2014 in Art of the Start, CEOs

La semana pasada quedé para tomar un café con un amigo CEO emprendedor que había cerrado una ronda. Nos pusimos a hablar de las experiencias que había vivido en los 4 años que llevaba con el proyecto, y al poco rato nos encontramos repasando los estados y cambios anímicos que había vivido durante es ese tiempo. La conversación fue fácil y empática pues las situaciones y emociones que había vivido (y las que te rondarán moreno) me resultaban enormemente familiares, análogas a las que yo mismo viví en mi como emprendedor.

Me trajo a la cabeza una pregunta que me hizo hace tiempo una potencial emprendedora. Fue durante una conversación en el IE donde me habían invitado a dirigirme al nuevo grupo de MBAs entrantes. El IE tiene un enfoque muy orientado al entrepreneurship y a todos los MBA se les exige desarrollar –sobre papel o real- un proyecto. Como emprendedor en serie, ahora convertido en inversor, la idea era exponerles al emprendimiento y experiencias personales. La alumna en cuestión me preguntó ¿Alguna vez como emprendedor se te pasó por la cabeza tirar la toalla? No pude más que sonreír y contestar ¿Alguna vez? Más bien entre 2-3 veces cada semana.

Aunque la contestación es una exageración (sometimes I wonder…) contenía una importante carga de verdad. Como comentaba con el CEO de la introducción, el emprendedor tiene una vida emocionalmente sencilla. Solo conoce dos estados anímicos básicos- la euforia y el miedo. Oscila entre los dos y los periodos de euforia son poco duraderos. Toma el caso del cierre de una ronda de ampliación de capital – la euforia acaso dura 24 horas. Inmediatamente le sigue el “¡@*#, esta gente me ha dado un montón de dinero y cree en mí, ahora tengo que cumplir las expectativas que he creado!”

Por eso la habilidad más importante para un CEO es la de saber administrar su propia psicología. Doy fe de ello. Crear empresa no es un camino bucólico y soleado hasta que llegas a ser una gran compañía. El que se imagina otra cosa se desengaña rápidamente.

Nadie además empieza el camino sabiendo cómo ser un CEO, no es una habilidad que uno aprenda en la Universidad en un MBA. Solo se aprende como ser un CEO siéndolo. No hay formación que te prepare. Por eso las dos principales cualidades que busco en un CEO que sea brillante y que tenga valor. El valor es fundamental para enfrentarse y superar con éxito los permanentes retos que aparecen. Incluso algún momento WFIO (del inglés ‘We’re Fucked it’s Over’ o castellanizando EJSA –‘Estamos jodidos se acabó). El valor y la excelencia son ambas necesarias para saber tomar en cada momento la decisión correcta –normalmente la más difícil- y no la muchas veces fácil pero incorrecta. El papel del CEO es muy solitario. No tiene con quien comentar las decisiones difíciles. No hablo aquí de las decisiones técnicas –es muy difícil que nadie tenga mejor información que el CEO para este tipo de decisión- si no desde la perspectiva psicológica. Por eso cultivar amistades es fundamental. Amistades con personas que han pasado por trances similares. Solo el que haya pasado por ello sabrá lo que estás pasando (Quien fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien sabe) y podrá aconsejarte. Otros emprendedores, o tu inversor si antes fue cocinero como tú, podrán ayudarte en las decisiones difíciles.

Si aprendes ese key skill que es saber administrar tu propia psicología no conseguirás no estar muerto de miedo pero aprenderás a ignorar ese estado de ánimo, para afrontar las situaciones. Todo CEO vive momentos en los que el cuerpo pide tirar la toalla. En estos casos es fácil racionalizar y encontrar sobradas razones para hacerlo, pero ninguno de ellos será un gran CEO. A los grandes CEO’s si les preguntas como lo hicieron, contestarán las más veces con ‘no me di por vencido’. Gestionar tu psicología te ayudará no poco a conseguirlo.

 

4 Responses to “El CEO emprendedor: Una sencilla vida emocional, y las habilidades necesarias para sobrevivir en un mundo bipolar.”

  1. luis dice:

    Alguien dijo que sentir miedo es bueno en ocasiones: lo que no es bueno es dejarse arrastrar por él. Sólo los locos no sienten miedo. Una buena parte del miedo que comentas es a la soledad: a hacer algo que al principio no entiende nadie, a no agradar a los demás siguiendo sus consejos, a ser tu mismo en definitiva. La originalidad y la diferencia son un verdadero lujo cuando hay ‘escuelas’ y ‘dogmas’ por todos lados de cómo hacer las cosas.

  2. Por lo que me toca (CEO de start-up desde hace 3 años) has dado en el clavo! Me alegra que el bipolar no soy yo, sino todos ;)

    Tal vez sólo comentar que la única “medicina” que encontré es un buen entourage de gente que me lleve años de ventaja en esto de ser CEO y con la que me pueda sentar de vez en cuando a airear miedos y medir alegrías… sin ellos estaría ya internado!

  3. Ruth dice:

    Entre la euforia y el miedo, he sentido calma leyendo este post.

    Gracias José Miguel por estas palabras que suscribo 100% de parte de una bipolar con una sencilla vida emocional.

  4. samuel dice:

    Qué buen post! Dice muchas realidades y lo de rodearse de personas que han pasado por la misma situación es fundamental para sentirse comprendido. Por ello añado que, según el tipo de inversor que se busque, es fundamental que haya vivido situaciones similares a las del emprendedor, pues muchas veces el primero no deja nunca de serlo y comprende los problemas a la perfección.



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