El emprendimiento es una profesión

Posted on 13th diciembre 2011 in Art of the Start

La innovación requiere tan solo de gente inteligente, pero el emprendimiento, tanto en la startup como en la empresa ya establecida, es una profesión. Una profesión que parte del entendimiento y praxis de que el fracaso forma parte del camino hacia el éxito, y que estos fracasos si obtenidos correctamente se deben premiar. El fracaso, desde luego no se personaliza. Si hemos gestionado bien son los proyectos los que fracasan y no las personas. No debemos juzgar al individuo si no al proyecto.

Cuando se invierte en una startup se está juzgando fundamentalmente a un equipo, presupongamos de gran calidad, poseedora de una idea que constituye una hipótesis de valor que ha de ser probada. Esta hipótesis de valor y otras hipótesis acompañantes constituyen el plan A de la empresa. Este plan A, basado en un número importante de hipótesis por probar, es harto probable que sea necesario modificarlo, incluso cambiarlo completamente, todo buen inversor en esta fase de inversión lo sabe. Por tanto el dinero recibido para financiar la startup debe servir para llegar cuanto antes al plan B.

Con la entrada de dinero se debe iniciar un proceso de descubrimiento consistente en testear las hipótesis y determinar en qué medida debemos ajustarlas o descartarlas completamente a favor de unas nuevas. Fracasar con éxito significa testear estas hipótesis con el mínimo consumo de recursos posible, empleando ciclos cortos de construir-medir-aprender. Se descarta lo que no funciona, se mantiene lo que nos produce resultados positivos medibles, y se construyen mejoras a nuestro modelo basado en lo aprendido, para comenzar el ciclo de nuevo. Puede llegar incluso la realización de que las hipótesis no son validas y hay que descartarla a favor de una nueva hipótesis de valor.

Por tanto el equipo en el que invertimos tiene que tener un esquema claro de cómo poner a prueba cuanto antes sus hipótesis y plan con el mínimo consumo de recursos y así comenzar el proceso de descubrimiento. Son innumerables los casos de startups que han empezado con un plan inicial y han acabado triunfando con un modelo de negocio muy distinto al originalmente concebido. Han podido llegar a su plan B, porque tenían un sistema de gestión del emprendimiento, basado en consumo mínimo de los escasos recursos.

Es fundamental que el inversor, se trate de un VC o de una empresa que quiere invertir en buscar la innovación dentro, entienda este proceso de fracaso rápido para llegar al éxito. La empresa que quiera innovar ha de aceptar que va a fallar en el 70% de sus iniciativas. Y que lo acepte de manera natural, no castigando al individuo, si no al proyecto. De esta manera será el propio equipo quien mate a su propio proyecto, buscando involucrarse en un proyecto ganador. La empresa les premia permitiéndoles asumir nuevos proyectos.

Hace unos pocos días hablaba con un emprendedor sobre su idea de negocio, por cierto muy interesante. No estaba dispuesto sin embargo a contemplar siquiera la posibilidad que tuviera que adaptar su hipótesis de valor (a lo mejor pensaba que había que defender su plan A a muerte), y contemplaba un plan de inversión todo lo contrario a la búsqueda de ciclos cortos. Esto sí que es una apuesta arriesgada, y el fracaso si se produce será más de la persona que del proyecto porque no aplicar una gestión profesional del emprendimiento.

Le deseamos suerte…

 

One Response to “El emprendimiento es una profesión”

  1. andreina gonzales dice:

    claro el emprendimiento es una buena espresion