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Startup:  Cuánto dinero levantar en una ronda

Escrito el: 17 octubre, 2016 en Art of the Start, Emprendedor, Startup finanzas Escrito por: jmherrero

¿Cuánto dinero busco en esta ronda?  Una pregunta clave en el desarrollo de un proyecto emprendedor.

Esta es una pregunta que volvió a salir en una conversación con un emprendedor recientemente.  Comparto aquí lo que comenté con él.

La respuesta siempre viene del objetivo de la ronda.  Y cualquier ronda tiene tan solo dos posibles objetivos:

  • Llegar a la autonomía de caja (flujo neto de caja positivo), o
  • Llegar hasta, y poder levantar, la siguiente ronda.

Para llegar a la siguiente ronda con posibles, lo que tienes que hacer es conseguir los hitos que te fijaste en la ronda previa.  En la ronda previa, convenciste a tus inversores en base a lo conseguido hasta ese momento, lo que les daba pie a creerse los siguientes hitos (salto de fe) que proyectabas conseguir.

Estos objetivos fijados (número de clientes; crecimientos mensuales; métricas de adquisición mejoradas; expansión geográfica; usuarios; monetización; escalabilidad; … según el caso) son los que -si los alcanzas- te darán la credibilidad para conseguir la siguiente ampliación que necesitarás.

 

Tiempo para mostrar maneras y levantar la ronda:

Típicamente cuando inicias un proceso de ronda para tu compañía debes contar con que tardarás al menos seis meses.  No es in inusual tardar bastante más.

Supongamos pues que inicias una ronda para captar 9 meses de capital -he visto muchos casos: “Sólo queremos 9 meses para hacer luego a otra ronda a mayor valor”.

El problema es obvio:  si en circunstancias normales vas a tardar 6 meses en levantar la ronda (siendo optimista), tienes que volver al mercado a levantar dinero nada más cerrar la ronda.

Primer problema:  levantar una ronda lleva mucho trabajo. Siempre.  Y esto te quita tiempo a lo importante: ejecutar.  Si te pones de nuevo en ronda ¿quién está en cubierta al timón?

Segundo problema:  No tienes nada nuevo que enseñar al mercado, no has cumplido hito alguno de importancia (no ha habido tiempo), y no puedes mostrar nada nuevo a los inversores.

Las consecuencias también son obvias: estás jodido.  Ves que cada vez quedan menos meses de caja, cunden los nervios, estás colapsado por el doble trabajo de ronda y gestión, y te ves obligado a recortar gastos para alargar los meses de vida (haciendo más difícil todavía la consecución de los objetivos de ronda.

 

Regla general:

Siempre es difícil generalizar, pero si podemos plantear una guía útil para la mayoría de los casos.

En rondas iniciales hay que pensar como regla general en obtener caja para unos 12-18 meses.  Mejor 18 meses.  Las cosas suelen tardar más y costar el doble de lo que uno piensa.  Estos 18 meses te dan tiempo para conseguir las mejoras y avances que planteabas en la ronda anterior (digamos que durante unos 6-12 meses) y salir al mercado para cerrar la nueva ronda.

Para rondas más avanzadas es posible acortar este periodo entre rondas a 12 meses, porque la empresa está más cuajada, tiene unos unit metrics probados, y el dinero es para acelerar el crecimiento sobre estos unit metrics sostenibles.

Levantar poco dinero te puede inducir el fracaso, levantar más de 18 meses es malo también.  Al final de ese periodo tendrás demasiado dinero en la caja con lo cual te habrás diluido más de la cuenta.

 

Una nota final: cuando veo proyectos donde se quiere dinero para financiar periodos más largos lo interpreto normalmente como falta de convicción del emprendedor.  El emprendedor no está muy seguro de poder conseguir lo que proyecta y quiere caja para aguantar.  Está pensando `si no lo pillo ahora no lo pillo nunca’.

No es tan importante estar en flujo de caja positivo, como tener unos unit metrics que te permitan estarlo en cuanto quieras.

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Burn Rate

Escrito el: 29 diciembre, 2014 en Art of the Start, CEOs, Emprendedor Escrito por: jmherrero

Hace algunas semanas escribí sobre las valoraciones altas y sus peligros. Desde entonces he visto recordatorios de la otra cara de esta moneda, que encierra sus propios peligros: el burn rate (velocidad a la que consumes efectivo.  Normalmente expresado en términos mensuales) alto. Tanto las valoraciones altas como los burn rates altos son dos derivadas de la parte alta del ciclo que estamos viviendo en el entorno del capital riesgo. En estos momentos del ciclo el entorno del capital riesgo está ‘animado’ con resultado de, en algunos casos, valoraciones exageradas (y las consiguientes inyecciones de capital también exageradas).

 

Estos dos elementos están claramente relacionados.  Esta inflación de precios (distingamos entre precio y valor como hace Buffet) se está notando también en España como parte de un fenómeno mundial que ha empezado en USA se ha hecho notar en el Londres, norte de Europa y Berlín, y finalmente ha llegado al resto de Europa. Esto está llevando a empresas incluso a caer en la trampa de rondas innecesarias.

 

¿A que nos puede llevar esta situación si no se acompaña de la necesaria disciplina?  A cosas malas sin duda. Es evidente que si a uno le llenan la cuenta de efectivo es para usarlo y el burn rate post ronda subirá. La clave es que el exceso de cash invita a elevar ese burn rate excesivamente. Un burn rate alto es peligroso por varias razones, más allá del evidente peligro de quedarse sin cashpronto (con la esperanza de una nueva ronda a valoración todavía mayor).  Durante periodos de acceso fácil al dinero se forman malos hábitos.

  • Mucho dinero te seduce hacia la indisciplina, con justificaciones engañosas: Tenemos que hacer un land grab (ocupar territorios antes de que lleguen otros); estamos preparando la organización para lo que necesitamos mañana; etc.
  • Anula la capacidad de la organización para adaptarse y aprender ante cambios de mercado.
  • La empresa se hace demasiado grande la comunicación antes fácil, es más complicada.
  • Las oficinas molonas, mucha gente alrededor genera… una falsa sensación de éxito.
  • La tendencia es que incentive soluciones fáciles y tramposas.  La respuesta a cualquier problema se convierte en contratar a más gente, ampliar presupuestos de marketing…  la compañía engorda y se hace ineficiente.
  • Se olvida que es mucho más difícil despedir a equipo que contratarlo y las implicaciones para el estado de ánimo de la organización pueden ser devastadoras.

En estas situaciones, levantar nuevas rondas, se convierte en más problemático, con los evidentes peligros de un down round (ronda a valoración por debajo de la anterior). Necesitas más dinero a mayor valoración.  Si llegaste a esta situación probablemente levantaste ya dinero a una valoración excesiva o inneceario en la/s anterior/es rondas.

 

El riesgo de un down-round es grande y es muy difícil sobrevivirla. Si levantas una ronda a mayor valoración contendrá cláusulas de ratchet (mecanismos de ajuste de reparto de acciones en función de resultados) o de preferencia en la venta de participaciones (liquidation preference) que convierten la mayor valoración en mera apariencia. Cuando el ciclo cambia –y siempre cambia- la actividad de M&A se frena prácticamente en seco.  ¿Quién comprará entonces tu máquina de quemar dinero?

 

Lo curioso de los ciclos es justo eso que son ciclos –no duran para siempre.  Muchos emprendedores solo han vivido años de acceso fácil al dinero, y no entienden que los ciclos son precisamente eso, cíclicos. Los que llevamos más tiempo en esto lo hemos vivido. El equipo emprendedor inteligente es inteligente en la gestión del efectivo.  Por supuesto que hay que gastar para crear una gran empresa.  Pero sin trampas jugando al solitario.  No se levanta dinero para sacar pecho.  No hay que engancharse a la ‘heroína financiera’, sabedores de que al principio te hace sentir muy bien, luego la necesitas en cantidades cada vez mayores solo para sentirte normal, y finalmente mueres sin ella.  Una vez enganchado, es muy difícil la vuelta a la vida normal.