You’re not looking for a cheerleader

Posted on 1st noviembre 2015 in CEOs, Emprendedor, Inversor

Oh, I think that I’ve found myself a cheerleader
She is always right there when I need her

OMI- Cheelreader

 

But please don’t put your life in the hands
Of a Rock n Roll band

Oasis-Don’t Look Back in Anger

 

A todos nos encanta tener alguien en nuestro corner, la vida presenta muchos retos y una roca de soporte nos aporta mucho, pero eso no quiere decir que lo que más nos conviene es tener un/a animador/a sin más.

 

Como muchos de los post que hago, este surge de una conversación reciente, que como tantas otras veces me lleva a redescubrimientos de ciertas verdades.

 

A lo largo de la relación CEO-Inversor se producen muchas interacciones que pueden ser sumamente constructivas para la empresa.

 

En este caso estaba repasando con el CEO de una de nuestras participadas los acontecimientos, aciertos y desaciertos de los últimos doce meses.

 

Durante la conversación, cuando yo no estaba de acuerdo con algún punto del análisis que hacía, no le decía que estaba equivocado (aunque yo pensase que sí), si no que le explicaba mi punto de vista y le retaba a considerarlo.  El objetivo era hacer un buen análisis. Decir ‘yo creo que…’’ o ‘y si consideramos…’ evita enrocamientos defensivos e invita a taladrar más para no caer en explicaciones fáciles que solo sirven para pasar el trámite y no para mejorar.

 

En este caso, el CEO respondió como me esperaba, reflexionando y no saltando a la defensiva negando otros puntos de vista. El resultado de esta conversación como tantas otras veces fue enormemente positivo y los dos salimos muy satisfechos de la conversación.

 

A la vez que he visto a CEOs cuya arrogancia (inseguridad) les lleva a no escuchar (nota: afortunadamente antes de invertir), he visto inversores que parecen animadoras.  El buen inversor, sobre todo si es consejero no está para hacer la ola al CEO, si no para contribuir a su éxito y por tanto al de la compañía compartiendo conocimientos, experiencia y más.  Es evidente que el inversor también debe animar, impulsar al CEO, pero tener una grada dedicada a hacerte la ola no es lo que más te va a ayudar a alcanzar el éxito.

 

Yo sé lo que a mí me ha gustado como CEO y emprendedor. He buscado a gente que sumase, que supiese cuando hacerme las preguntas difíciles, retarme para repensar y reforzar o modificar mis conclusiones, ayudándome a determinar el mejor camino.  Admito que en algún caso esas observaciones me produjeron incomodidad –pero siempre me ayudaron cuando se hicieron bien. Ahora al otro lado de la mesa busco a CEOs con la capacidad para escuchar activamente, ponderar y decidir.

 

Huyo de la arrogancia, me encanta la confianza con escucha activa.  EL CEO debe buscar lo mismo de su inversor.  Ni arrogancia ni deferencia.

 

Por eso cada cuando estés en ronda recuerda que estás seleccionando compañero de viaje. Mira más allá del dinero, y busca en las preguntas que te hacen oportunidades para entender al inversor.  Si aprendes durante el proceso pre-inversión buena señal.  Todo no es perfecto en tu empresa, el inversor lo sabe. No tomes las preguntas duras como un estorbo.  Utiliza el proceso para entender qué tipo de inversor tienes delante y escoger el tipo que te pueda ayudar en el camino. You’re not looking for a cheerleader.

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